Todas las personas exitosas que conozco siguen los mismos hábitos.

Los incorporaron a sus vidas poco a poco, desde cero, igual que tú puedes hacerlo ahora, y a día de hoy les han servido para conseguir grandes logros.

Yo también comencé así. Y estoy tan convencida de que funcionan que he decidido compartirlos contigo en mi blog.

En el artículo anterior, 21 hábitos de la gente exitosa. Parte 1, te hablé sobre los 5 primeros hábitos que te aconsejo que incluyas en tu rutina para alcanzar tus objetivos.

Y hoy quiero continuar con los 5 siguientes.

¿Te apetece conocerlos?

Hábito #6: Cartas al Universo.

 

Para que el Universo pueda ayudarte, debes desarrollar una relación con él y pedirle aquello que deseas.

Si no le pides ayuda, él no te podrá ayudar. En el momento que lo haces, te abres y todo fluye.

Pero no pidas desde la necesidad, hazlo desde el amor y desde lo que te corresponde por ley universal.

Para crear una relación con él solo tienes que creer y confiar en que tú tienes todo el poder necesario para crear y hacer milagros dentro de ti. Tú eres la co-creadora de todo lo que te ocurre.

Empieza por algo pequeño, para que te des cuenta del poder que tienes en ti y lo que significa estar conectada con el Universo divino. Y para que todo vaya bien, te recomiendo que sigas estos pasos:

  1.       Como te decía, para crear lo que quieres lograr, primero desarrolla tu relación con el Universo.
  2.       Establece tu intención. Es decir, aquello que estás dispuesta a hacer para triunfar con tu negocio.
  3.       Visualiza cómo sería y todo lo que sentirías si ya hubieras logrado lo que deseas. Vive como si ya hubiera sucedido cada emoción.
  4.       Agradece antes de pedir. Aunque aún el Universo no te haya dado lo que deseas, dale gracias por ello y por todo lo que ya tienes.
  5.       Suelta, confía y no dudes. Una vez que le has pedido tu deseo, no quieras controlarlo. Confía en el tiempo divino. No pienses que vas a recibir lo que has pedido de un día para otro. El Universo no sabe de tiempo, lo recibirás cuando sea el momento perfecto.

De esta forma el Universo te escuchará y estará dispuesto a darte lo que pides. Ten paciencia, porque llegará.

Hábito #7: La negatividad en tu vida.

Si eres de esas personas que solo reciben malas noticias y nunca te salen las cosas como esperabas, es porque no estás usando la ley de la atracción como deberías.

Y es que no puedes esperar que te pasen cosas buenas si tu mente está llena de pensamientos negativos.

La ley de la atracción dice que lo que piensas es lo que finalmente sucede o atraes. Es decir, que si piensas de forma positiva, atraerás buenos resultados y oportunidades para tu vida, pero si lo haces de forma negativa, ocurrirá todo lo contrario.

Y para cambiar esto, solo debes cambiar tu dialogo interno y centrar tu atención en lo que sí quieres y no en lo que no quieres.

Un ejercicio que puedes comenzar a hacer para iniciar tu cambio es escribir afirmaciones positivas en tarjetas y colocarlas en lugares visibles, para que te ayuden poco a poco a reemplazar tus pensamientos negativos por otros que te beneficien más.

Y por otro lado, si estás rodeada de personas negativas, te aconsejo alejarte, no oírlas o no darles importancia a lo que digan.

Hábito #8: Ondas alfa.

Las ondas alfa están relacionadas con el descanso y el bienestar. Y se activan cuando la mente y el cuerpo están completamente relajados y libres de estrés.

Normalmente disfrutan de ellas las personas creativas y que tienen una mente más clara.

Existe un tipo de música que te ayuda a entrar en esta frecuencia, puedes encontrarla fácilmente y te recomiendo escucharla.

Son muchos los beneficios que tienen:

          Relajación de cuerpo y mente.

          Aumento del nivel de creatividad.

          Incremento de la capacidad de resolver problemas.

          Mejora de la estabilidad emocional.

          Disminución del nivel de estrés y ansiedad.

          Mejora de la capacidad de aprendizaje.

Hábito #9: Ley de causa y efecto.

Esta ley quiere decir que todo lo que ocurre tiene una causa. Y que como tú eres co-creadora de tu realidad, eres responsable de todo lo que te sucede.

Por ello no puedes andar culpando a los demás o a tus circunstancias de todo lo malo que hay en tu vida.

Eres tú la única responsable de ello y también la única que puede cambiarlo.

Pero debes tomar la decisión de hacerlo y sobre todo actuar para que suceda.

Hábito #10: Aprende a decir no.

Debes ser asertiva y aprender a poner límites.

El saber poner límites y exponerlos cuando sea oportuno es un acto de valentía. De hecho, en muchas culturas el ser asertivo no es aceptado.

Esto no quiere decir que estés siempre a la defensiva y mostrando tu opinión sobre todo, simplemente debes ser sincera cuando no te apetezca hacer algo y decirlo. Si la otra persona no lo acepta, no estará respetando ni a ti ni a tu decisión.

Cuando tengas claros cuáles son tus límites, lo importante es que no debe afectarte el cómo piensen los demás, porque tú estás defendiendo tu derecho a decir no cuando corresponde. Y eso te hace sentir liberada y muy bien.

No es fácil aprender a decir no, pero cuando lo practiques verás cómo te vas a sentir muy cómoda y para nada culpable.

¿Estás lista para incorporar estos hábitos a tu vida?

Todos los cambios son complicados. Pero amiga es que llegar al éxito también lo es.

Si no haces esfuerzos ni trabajas para conseguirlo, no esperes que de un día para otro te llueva el dinero del cielo.

Para crear un negocio y una vida próspera, repleta de abundancia y plenamente feliz, el único camino que conozco es este.

Y te aseguro que es el que verdaderamente da resultados.

Yo ya he pasado por él y conozco de primera mano todo lo que sí y lo que no se debe hacer para cumplir tus objetivos de la forma más eficiente posible.

Por ello, y porque es mi misión de vida, me encantaría ayudarte.

Así que si te apetece, te animo a que solicites una llamada conmigo y hablemos sobre tu negocio y sobre el camino que debes tomar para triunfar.

¿Qué me dices?

Al hacer clic encontrarás un cuestionario que necesito que rellenes antes de que hablemos.

¡Estás llamada al éxito mujer!

Bendiciones,

Marielys